Alarmante ver a una nación descender en lo que parece un interminable tobogán de cicaterías. Causa desasociego ser parte del deterioro de la mente de un país, en donde la crisis se ha convertido en estado natural y la carencia no asombra ni intimida.
Hablar de Venezuela es complejo, las garras del chavismo durante más de una década, han penetrado profundamente el diafragma de los venezolanos, así que la remoción del punzante, aparte de la hemorragia inaplazable, para algunos también representa el ahogo y la asfixia.
Nos han regresado al tetero mental, nos amputaron las piernas (y nos dejamos!) bajo la promesa que tendríamos todo, porque "todo lo tenemos, todo lo podemos y a todos venceremos".
Ese, es otro engaño que pertenece al saco empolvado del discurso exánime, edematizado y anticuado, efigie de este gobierno.
Venezuela es un país en donde la mayoría de quien la habita se cree "gente viva", "gente avispada", que a la larga sufre de una mezcla entre ingenuidad y soberbia, con miserables "beneficios" a muy corto plazo. Un país en donde no existe ni un sentido de respeto tácito y mucho menos un esquema de justicia, en donde el día de ayer (jueves 14 de febrero), bajo el pleno sol de tarde caraqueño, hampones asesinaron a al historiador y artista Napoleón Pisani de 70 años en intento de robo de una colección de monedas antiguas. Es aterradora la vida cuando se está inmerso en una tasa de homicidios de 57 por cada 100000 habitantes, vergonzosamente muy por encima de la vecina Colombia (34), el temible México (24) y el vastísimo Brasil (21). En donde en el 2011 la inflación anual se registró a un 27.6%, mientras que Brasil y Colombia cerraron con 6.5% y 3.73% respectivamente. En Venezuela (en el 2012) el déficit trepó hasta los US$ 55.000 millones, es decir el 16,0 % del PIB, con un índice de escasez que alcanzó el 16,2% el diciembre pasado. Este es un país en donde se paga la "big mac" más cara del mundo (más cara que en Noruega)*.
Cerniéndose sobre tan pesarosas cifras está el lenguaje que enjuaga de embuste al venezolano.
¿Dónde quedó nuestra capacidad de demanda? ¿Dónde quedó el Venezolano vanguardista, exigente? Hoy en día, con el acceso a información que tenemos, la referencia contigua, con la historia que nos respalda no parece tener sentido estar tan enredados en la malla sofocante y opresiva del chavismo. Un chavismo que ya carece de la voz de su chávez (literal).
Es descabellado que un país permita la ausencia absoluta (de más de 60 días) de su gobernante sin exigir un reporte médico detallado de su estado, aceptando maniobras políticas improvisadas a cargo de personalidades incapaces. Maduro se inaugura como jefe a cargo con una inflación acumulada de 7,0% en sus tres meses de gestión, cerrando con el muy antes desmentido "paquetazo rojo".
Si bien chávez tuvo un comienzo, es evidente su final.
Revisemos cifras, observemos el deterioro físico y emocional de Venezuela y el Venezolano. Démosle la oportunidad a nuevos gobernantes, gente con menos aversión y más ideas, con un proyecto de país a largo plazo.
Entendemos que la mayoría de los chavistas no se visten de rojo y hacen las veces de "repetidoras" burdas por fidelidad a ideales marxistas, equitativas o de bienestar social. Es evidente que están libándole la yugular a Venezuela, tal cual sanguijuelas.
Las patrañas se deshacen con el tiempo, se debilitan.
Venezuela no es chávez ni tampoco son los chavistas. Venezuela tiene historia y un futuro, el cual será determinado por las gestiones de todos. Saquémonos la punzada del diafragma, sangremos y aprendamos nuevamente a respirar. Siento que lo que teníamos que perder ya lo perdimos, ahora solo queda mucho que ganar.
*"El índice Big Mac se basa en la teoría de la paridad del poder adquisitivo, que dice que los tipos de cambio con el tiempo deben ajustarse para que el precio de una canasta de bienes sea el mismo en cada país”. The economist

Hola Mariana. Tu mami me envio el link a tu pagina. Mis felicitaciones para ti y para tus padres porque somos en mucho de donde venimos y tus padres son especiales en verdad. Me encanto tu fabulosa manera de plasmar aqui lo que tu corazòn y tu mente guardan. Al igual que tu me duele mi pais y mis raices, me duele mi gente y mas que eso, me duele el futuro de la patria de mis hijos. Esta historia, la tuya, la de mis hijos y la de nuestro pais, no termina aqui. Faltan todavia muchos dias y dias de angustia por la violencia, por el desempleo, por el sin gobierno y miles y miles de etc. . . solo por el hecho de tener que aceptar lo que este regimen dictatorial quiere.
ResponderBorrarComo todo trabajador con mistica y valores, muchos de nosotros sabiamos lo que iba ha pasar en Venezuela y no nos equivocamos. Es lo que el resto del pais esta viviendo y aun no es todo, si nos cerramos a la realidad, veremos a este pais rico en todos los aspectos, ser el mas pobre. Porque mas alla de la polarizacion, es la dignidad lo que se ha perdido, y que ya la gente esta perdiendo la costumbre de decir las cosas como las vives y las sientes. La libertad y la democracia tomadas de la mano se fueron al campo un día y no han regresado . . . Espero con ansias ver su regreso. Perdon por lo extendido. Mis felicitaciones de nuevo. No dejes de escribir.
Me alegra muchísimo que has escrito algo sobre lo que está ocurriendo ahora mismo en nuestro país, yo no se hasta cuando vamos a soportar esto ... a que se está esperando ... creo que como ya nos acostumbramos a vivir así con toda la escasez, viendo muertos en las calles a cualquier hora es lo mas normal del mundo...para los venezolanos, ya nada nos sorprende porque las cosas mas locas y horribles ocurren allá.
ResponderBorrarCada día me estoy mas convencida de que somos un pueblo con muy poca memoria, aunque hay personas que si nos acordamos de muchas cosas aunque eramos unos niños, ojala esto cambien y Venezuela vuelva a ser la misma o mejor de la que fue hace mas de 14 años atrás, porque esa es la Venezuela que yo recuerdo, donde no importaba el color político que fueses, ni nada porque todos eramos Venezolanos.