La felicidad a pesar del quehacer diario, del talento y la cotidianidad.
La felicidad que
se estaciona sigilosa en medio de dos terminales centrales.
La felicidad
que obvia el resultado.
La felicidad que es y deja ser… que no se explica,
que se vive y se delata en la sonrisa espontánea y en el abrazo que sucede de pronto.
La búsqueda perenne por aquello que trasciende, que emocione
a pesar de su improvisada construcción.
La aceptación de quienes somos sin competencia, referencia o punto de comparación.
Las referencias a veces atacan como monstruos lacerantes,
cuando desconocemos el universo en que extraviado rota nuestro planeta,
y exánimes deseamos anexarnos a cosmos distantes.
Aquí, la referencia es punto ciego, aunque se exhiba lúcida, como profeta.
que se vive y se delata en la sonrisa espontánea y en el abrazo que sucede de pronto.
La búsqueda perenne por aquello que trasciende, que emocione
a pesar de su improvisada construcción.
La aceptación de quienes somos sin competencia, referencia o punto de comparación.
Las referencias a veces atacan como monstruos lacerantes,
cuando desconocemos el universo en que extraviado rota nuestro planeta,
y exánimes deseamos anexarnos a cosmos distantes.
Aquí, la referencia es punto ciego, aunque se exhiba lúcida, como profeta.
La felicidad sin punto de referencia, se presenta en cambio como una ráfaga,
como violenta tormenta de lluvia en donde todos nos queremos mojar.
La felicidad erudita, nunca lejana, se lleva dentro,
De otro modo, cuando adoptada, pesada se carga,
apretada se siente, como zapato que no calza,
que estrangula y encoge los dedos paralizando nuestro andar.
como violenta tormenta de lluvia en donde todos nos queremos mojar.
La felicidad erudita, nunca lejana, se lleva dentro,
De otro modo, cuando adoptada, pesada se carga,
apretada se siente, como zapato que no calza,
que estrangula y encoge los dedos paralizando nuestro andar.
Creo que en las diferencias palpita la clave, ahí donde habita tu historia personal.
La historia titulada como quieras, porque es tuya, tu patente única e individual.
La felicidad como tendencia corrompe y apachurra.
La felicidad más bien como burbujas de
aire propio,
Siendo el oxígeno quien las ve nacer, crecer y reventar.
Hincharse de aire hasta explotar, mientras surgen miles más,
todas distintas, todas bellas, seductoras... ninguna inmortal.
Seguir soplando, seguir hinchando el agua de aire,
creando espacios infinitos para el color y el súbito volar.
Siendo el oxígeno quien las ve nacer, crecer y reventar.
Hincharse de aire hasta explotar, mientras surgen miles más,
todas distintas, todas bellas, seductoras... ninguna inmortal.
Seguir soplando, seguir hinchando el agua de aire,
creando espacios infinitos para el color y el súbito volar.
A partir de tu propia entraña, sin manual de instrucciones, sin ventajas y desventajas.
Que el artilugio se genere dentro, que lo que duela y lo que más ames sea personal.
El individuo sofocado en pragmatismo, distante de sus propios intestinos
siente vértigo de los demás y de sí mismo, mucho más.
Prueba y error.
