viernes, 3 de abril de 2020

Dia 15. Corona virus. Memorias

Ahora los dias son distintos.
Hoy no hay una necesidad forzada de vivirlos.
se viven  tranquilamente, sin persecución y con gusto.
Se habita la vida sin gritarle a ella misma que se está habitando.
Siento que las horas del reloj son agujas temperamentales que carecen de autoridad.
Ellas ya no me guían, ya no son brújula.... Mi hija lo es.
Ella establece el amanecer y las comidas. Los descansos y la dormida.
Ya me pude quitar el reloj. Me pesa y no siento que tenga ritmo, estamos a destiempo, no coincidimos.

Ahora son las 1. 37 de la mañana. Escribo y escribo porque tengo ganas de oír la composición de palabras  convertirse en ideas en un papel que es pantalla. Disfruto oír como suena una idea entre mis dedos y el teclado mientras todos duermen.
Sus 10 meses son como chocolate derretido... como helado en pleno verano. La falta de sueño me ha hecho una soñadora e idealista de las cobijas. Sueño con tener tiempo para soñar.
Aquí y ahora. En medio de la interrogante. En medio del misterio. Qué pasa hoy? Qué cambiará mañana? resolviendo mi vida toda yo. haciéndome cargo de mi complejidad y mis miserias. Viendo de frente la cara que nunca teníamos tiempo de ver. Sin excusas aquí estoy porque no puedo estar en ningún otro lugar. Me veo, escucho mi silencio y mis gritos. Me huelo, me reconozco en aquello que pensé que ya no sentía, en aquello que clamaba haber dejado atrás.
Saludo a este ser de mil capas, de gustos contradictorios y un tanto desconocido. Me saludo y me veo... me doy la vuelta....estoy viva. La vida me habita y soy el hostal.

domingo, 14 de enero de 2018

A letter for her.


The exile of your own self: nothing seems more terrifying.

Being barred from your instinct, tredding silently, looking after everyones dreams while you quietly host a nightmare. We swim smoothly when we fit, when we match, when we walk quietly and manage not to shake the sand, not to leave a stand, a footprint.

It´s time to walk forward and accept my walk will not be liked by all. It should not be liked by all. It will not be liked by all.

Allow my steps to resonate with my drum, my heart beat, away from the chorus everyone knows the lyrics of and sings along to. A walk that may be unconfortable. A walk that might even hurt.
A walk that burns your feet but takes you places where being sat blindfolded never will.

Refuse to wear a flying suit, if the wings are only there for decoration.
These wide brown eyes can see beyong sizes, can see beyond your expectations.
Living in a world in which impressions dry the smile and numb the talkers can wear you out.
Slowly baking layer after layer of tasty frosting, forgetting about the warm cake awaiting underneeth the fancy cloud. 

We need to recognise each other´s inmensity and gender should not stand in between the vast potential we embody as humanity. Before anything, before even starting, we ought to see that we´re ultimately blight inside. We have built our habits and behaviours on layers of archaic machism, homophobia, racism, xenophobia, sexism. We´ve built a shaky castle made of fear and judgement. Rebuilding is a must, apathy is the killer.

Now we see that through the travels of time our gender has been wrapped in a capsule of conditions  that play an important role on whether one moves forward in life or not.
You may think I´m beautiful, you may think I´m not. You may like my body, you may not.
Is my hair too dark? Are my eyes too wide? Are my legs too short for you? Is my mouth too loud? All the answers to all these questions should ultimately mean the same, they should not determine how far we travel, how high we fly, how fulfilled in life we get.

But it´s a job we have to practice every day, in every social microcosm.
Reeducating our mind to amplify the view, to open up the shades. Machismo is inmerse in the language we speak, the clothes we wear, the jokes we tell, the habits we repeat and repeat.

Speak out your story,
Women please do not ignore. 
Our gender and its glory
Demands Abuse No More.









sábado, 21 de mayo de 2016

Venezuela en Des-Composición


Venezuela se ha vuelto tema de dolor, de daño, de pena.
Hablar del país en donde parte de mi familia vive se ha convertido en calamidad y angustia.

Venezuela hoy en día es solo sinónimo de carencia y abandono, de lamentos, de aquello que algun día fue y ya no es.

Para los que estamos fuera, buscando la alegría de la vida en otros lares, es razón máxima de  zozobra.
Las noticias acalambran las arterias y aunque cada congregación civil es una bocanada de oxígeno, nunca el suficiente para respirar sin esfuerzo y sin dolor de pecho.

¿Será verdad eso que dicen que tenemos el gobierno que nos merecemos?

Hablar en colectivo es complicado, porque el mismo está compuesto de existencias singulares, de crianzas y de sueños personales.

A pesar que somos una masa aglomerada en tierras delimitadas creo que cada quien vive bajo criterios particulares y me cuesta pensar que mis papás merecen recorrer la ciudad entera en busca de algo tan elemental como es una botella de shampoo.

La vida para el venezolano se ha reducido a la sobrevivencia que engloba unicamente el día de hoy. 
Como dice mi mamá, "aquí realmente practicas aquello que muchos maestros espirituales consideran el objetivo del humano: vivir el presente absoluto, aquí y ahora".  

Me pregunto entonces, ¿bajo qué condiciones? Un presente forzado, atorado, obligado en donde los sueños se construyen y destruyen con el nuevo amancer.
Alimentar el alma de pronto se convirtió en un lujo para quien nadie tiene tiempo; el desabastecimiento y las colas interminables, (con toda la intención)  aniquilan la esperanza y las ganas de vivir.

El auto-titulado gobierno socialista ha lascerado a la nación como nunca antes, desangrádola y arrojando su cuerpo inerte en un valle de dolor. 
Nada es suficiente si tus ideas no transitan por el camino que a golpes y machetazos ha trazado quien ocupa hoy la presidencia. 
Me impresiona la resistencia.
Me impresiona el aguante eterno ante hastío y el cansancio. 
Me entumece el corazón pensar en familias que se desintegran porque algunos parten con destino y sin retorno

La descomposición como virus implacable ha recorrido y carcomido todos los sectores de la sociedad. Las universidades, las instituciones gubernamentales e independientes, el arte mismo, la ciencia, la medicina como esqueletos desnutridos existen en silencio, casi sin ejercer ningún tipo de rol en la vida del venezolano. 

¿Cuál Revolución?

Según el diccionario de La Lengua Española, la palabra Revolución significa: Cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y socioeconómicas de una comunidad nacional.

Existe un orgullo absoluto inmerso en esta palabra, sin embargo, creo firmemente que en las sociedades estos puntos de quiebre, o revoluciones pueden llegar a ser necesarias para transitar de un capítulo de la historia al siguiente. 
En Venezuela el caso es particularmente distinto. 

¿Se puede vivir en constante revolución?  
La revolución perenne no es distinta a una guerra. 
La revolución solo mantiene su nombre cuando de ella nace un estado distinto, idealmente mejor.
Si en ella te instalas 16 años, como lo ha hecho el gobierno nacional, entonces llamémoslo por su nombre. Venezuela vive una guerra civil que fractura hasta la médula la integridad colectiva. 

Ahora, vivir en guerra tiene consecuencias irreparables en el ADN del cualquier país y sus habitantes.
La abundancia de la Venezuela de nuestros padres es un mito irreconocible en el motín que son hoy nuestras calles. Del bienestar y los avances de aquella época solo queda la nostalgia y las fotos de los albumes de infancia. 

Según el informe semestral de Perspectivas Económicas del Fondo Monetario Internacional a Venezuela se le pronostica este año una inflación del 700%, al lado de su vecino Brasil con un 7.1% y la hermana Colombia con 5.3%. Siento que somos el barranco de Latinoamérica. Lo que algún día fue una frondosa y exhuberante montaña, hoy no es más que el erosionado y abatido precipicio de las Américas.


Viviendo afuera es practicamente imposible estar al día, todos los días sobre las novedades del país. Lo que si es un hecho, es que la caída libre parece no tener final. El tormento yace en el desplome y temo que aún no llega el golpe seco ante la colisión con el fondo.

Espero estar equivocada. 
Quiero confiar en las mentes brillantes que alumbran la bandera tricolor con sus 7 estrellas. 
Quiero confiar en el renacimiento posible del país que alguna vez me acobijó a mí y a mi familia. Que fue cuna de tanta gente que admiro y quiero.

Quiero confiar.  

Porque a cada lágrima la escolta la redención.




sábado, 11 de julio de 2015

Bonanza del silencio ++++


La felicidad a pesar del quehacer diario, del talento y la cotidianidad.
La felicidad que se estaciona sigilosa en medio de dos terminales centrales.
La felicidad que obvia el resultado.
La felicidad que es y deja ser… que no se explica, 
que se vive y se delata en la sonrisa espontánea y en el abrazo que sucede de pronto. 

La búsqueda perenne por aquello que trasciende, que emocione 
a pesar de su improvisada construcción. 
La aceptación de quienes somos sin competencia, referencia o punto de comparación. 

Las referencias a veces atacan como monstruos lacerantes,  
cuando desconocemos el universo en que extraviado rota nuestro planeta, 
y exánimes deseamos  anexarnos a cosmos distantes. 
Aquí, la referencia es punto ciego, aunque se exhiba lúcida, como profeta. 

La felicidad sin punto de referencia, se presenta en cambio como una ráfaga,
como violenta tormenta de lluvia en donde todos nos queremos mojar.  

La felicidad erudita, nunca lejana, se lleva dentro, 
De otro modo, cuando adoptada, pesada se carga, 
apretada se siente, como zapato que no calza, 
que estrangula y encoge los dedos paralizando nuestro andar.

Creo que en las diferencias palpita la clave, ahí donde habita tu historia personal. 

La historia titulada como quieras, porque es tuya, tu patente única e individual. 

La felicidad como tendencia corrompe y apachurra. 
La felicidad más bien como burbujas de aire propio, 
Siendo el oxígeno quien las ve nacer, crecer y reventar. 
Hincharse de aire hasta explotar, mientras surgen miles más, 
todas distintas, todas bellas, seductoras... ninguna inmortal. 

Seguir soplando, seguir hinchando el agua de aire, 
creando espacios infinitos para el color y el súbito volar.

A partir de tu propia entraña, sin manual de instrucciones, sin ventajas y desventajas.
Que el artilugio se genere dentro, que lo que duela y lo que más ames sea personal.
El individuo sofocado en pragmatismo,  distante de sus propios intestinos 
siente vértigo de los demás y de sí mismo, mucho más.


Prueba y error.
Amor y dolor, dinamismo vertiginoso independiente de la valoración de alguien más, 
pero que surge del disfrute o no, del camino que cada día decidimos transitar.





domingo, 20 de julio de 2014

DOMINGO


Somos el estado de las cosas,

Somos transeúntes instaurados en concreto con ganas de volar,


Somos mariposas degolladas,


Somos el amor que profesamos y mucho alarde con su fuerza 

nos volteamos a gritar.

Somos el mordisco de la muerte ante el dolor,


Somos el fervor en inhibido, con miedo a estremecernos con 

la risa de la risa del de al lado

Somos cajas expansivas de oxígeno y lágrimas,


Somos amantes verdaderos e inconformes, exigentes de lo 

nuestro, insaciables, sordos, torpes…

Somos el frescor del río helado,


Somos luciérnagas curiosas en busca de todo lo enterrado,


Somos una mezcla del ahora, lo siguiente, el pasado y el querer;


Somos bocadillos de ternura, intuición, pulso y cordura queriendo siempre renacer.